PAUTAS PARA LA ADAPTACIÓN ESCOLAR

PAUTAS  PARA LA ADAPTACIÓN ESCOLAR


Generalmente la entrada al jardín es muy doloroso para los niños y las niñas (incluido sus adultos cuidadores), porque para ellos no es fácil salir de la seguridad de su hogar para enfrentar un mundo desconocido. Es natural que ellos desconfíen y les de miedo separarse de su principal  fuente de seguridad, como lo es su familia, lo cual se conoce con el nombre de ansiedad de separación. No obstante, aspectos como: la edad, rasgos personales, ambiente escolar y sobre todo las actitudes y estilos de crianza de los adultos cuidadores podrían determinar que el proceso de adaptación, que no es más que el logro de la separación casa-colegio y que implica desarrollar la habilidad para manejar el tiempo, el espacio, las normas y la independencia; sea más rápido, favorable y beneficioso para el infante o por el contrario, se torne demorado y hasta traumático. Por ello, se sugiere tener presente las siguientes pautas:

Leer más...
 
La Visión en los niños

La visión en los niños

Los años preescolares son esenciales para el desarrollo de las capacidades visuales del niño necesarias para la escuela y para toda la vida. Las medidas que se tomen durante estos años para garantizar un desarrollo visual normal pueden proporcionar al niño una ventaja para su desempeño en la escuela.

Leer más...
 
Inscripciones Abiertas

Leer más...
 
Bienvenidos
 
PAUTAS PARA AYUDAR A LOS NIÑOS A MEJORAR SU COMPORTAMIENTO

Apreciados Adultos Cuidadores

Cordial Saludo

Para el Jardín Infantil El Prado es importante no solo la educación de su hijo(a) sino su formación integral, como muestra de ello brinda los servicios profesionales de Psicología y Fisioterapia, tanto a los niños como a los adultos cuidadores y a la comunidad educativa en general, los cuales trabajan por el desarrollo integral del ser humano. Teniendo en cuenta lo anterior, nos permitimos sugerirles muy respetuosamente pautas para el manejo de aquellas conductas que puedan interferir en la adaptación, socialización y evolución de su hijo(a), siendo estas observadas y evidenciadas por el profesional, o también producto de la remisión del personal docente o por petición del adulto cuidador; en este caso específico responde al proceso de ayudar al niñ@ a mejorar su comportamiento de tal manera que contribuya de manera positiva a su socialización. Lo anterior, amerita de una intervención en equipo, que incluye la participación tanto del ente educativo así como de sus adultos cuidadores, debido a que el apoyo y la colaboración entre la familia y el jardín propician el logro de una estimulación exitosa realizada en conjunto. Así las cosas, les sugiero tener presente las siguientes pautas:

ü En los primeros años la tarea consiste en estimular el buen comportamiento del infante por medio del reconocimiento y la aceptación de límites, y el entendimiento de las consecuencias que tienen sus acciones sobre los demás. Poco a poco los adultos cuidadores le transfieren al menor la responsabilidad de comportarse adecuadamente, pues este comienza a pensar en los demás, a establecer relaciones causa y efecto y a aplazar la satisfacción de sus deseos.

ü Los métodos más eficaces para educar y corregir a un niño pequeño son los basados en la cooperación y el respeto mutuo, acompañados siempre de una actitud firme y consecuente por parte de los adultos cuidadores.

ü Una disciplina sana y positiva incluye dar instrucciones claras y sencillas, hacerlo en un tono seguro, amable y no amenazante, limites definidos, normas que pueda entender y asegurarse que las haya entendido y el tipo de sanción que acarrea el no cumplirla.(consecuencias lógicas).

ü También es clave ser consistente en exigirle siempre lo mismo y no dependiendo de las circunstancias; mantenerse firmes en el cumplimiento de las sanciones que se han establecido, mantener la línea de autoridad y no abusar ni de los castigos ni de las recompensas.

ü Enseñarle a posponer el impulso por satisfacer los deseos, lo cual se puede hacer esperando turnos, no atender sus requerimientos de inmediato después que no se trate de necesidades básicas.

ü No se debe ceder ante las demandas injustificadas del infante, o complacerlos en cada uno de sus caprichos por miedo al conflicto o a desencadenar una actitud incontrolable, puesto que él debe aprender que no siempre puede hacerse su voluntad y los adultos cuidadores, a su vez, deben entender que las dosis razonables de frustración ayudan a fortalecer la personalidad y a comprender que no todo gira a su alrededor.

ü Si hace pataletas para llamar la atención, no le griten, ni se burlen o lo que es peor, ceder en cuanto se pone a llorar; más bien hay que demostrarle que así no va a lograr lo que quiere, si va a pedir algo que sea hablando no llorando, si no se calma dejarl@ sol@ hasta que se le pase la rabieta.

ü No permitirle los golpes, ni festejárselos, se le debe explicar que puede hacer daño, enseñar otras formas de tratar, de desahogarse si algo le molesta y si insiste, aplique el método de las consecuencias lógicas.

ü Disciplinar a un niñ@ de uno, dos y tres años requiere una inversión grande de energía y paciencia, pero este tiempo se abona el camino para los años venideros.

Maryluz Camargo Landázury

Psicóloga

 
PAUTAS PARA ESTIMULAR EL VALOR DE COMPARTIR

Apreciados Adultos Cuidadores

Cordial Saludo

Para el Jardín Infantil El Prado es importante no solo la educación de su hijo(a) sino su formación integral, como muestra de ello brinda los servicios profesionales de Psicología y Fisioterapia, tanto a los niños como a los adultos cuidadores y a la comunidad educativa en general, los cuales trabajan por el desarrollo integral del ser humano. Teniendo en cuenta lo anterior, nos permitimos sugerirles muy respetuosamente pautas para el manejo de aquellas conductas que puedan interferir en la adaptación, socialización y evolución de su hijo(a), siendo estas observadas y evidenciadas por el profesional, o también producto de la remisión del personal docente o por petición del adulto cuidador; en este caso específico responde al proceso de estimular el valor de compartir en el niño que contribuya de manera positiva a su socialización. Lo anterior, amerita de una intervención en equipo, que incluye la participación tanto del ente educativo así como de sus adultos cuidadores, debido a que el apoyo y la colaboración entre la familia y el jardín propician el logro de una estimulación exitosa realizada en conjunto. Así las cosas, les sugiero tener presente las siguientes pautas:

ü En los primeros años de vida, el mundo del niño gira alrededor de sí mismo, de sus necesidades, preferencias y deseos. Pero poco a poco debe ir entendiendo que existen otras personas, que el mundo no gira solo para él, por lo tanto hay que ayudarlo a reconocer los sentimientos y necesidades de los demás; fomentar el valor de compartir, el cual se enseña, no es innato. Es así como los adultos cuidadores debemos ayudarlo a desarrollarlo.

ü Todos los niños pequeños pasan por la etapa de ser egoístas, de quererlo todo para ellos y de negarse a compartir. Para dejar de serlo, deben pasar por la experiencia de ser posesivos. En este proceso sienten la necesidad de afirmarse, por eso empiezan a decir: “No”, “no quiero”, “no me gusta”, “no voy” y no hacer lo que se les pide o al actuar de manera inaceptable, toman la distancia necesaria de sus padres en su camino hacia la autonomía.

ü En general los niños pequeños no desisten fácilmente cuando quieren algo, pero muchas veces puede conducírseles a que cambien una cosa por otra similar, pero permitida. La posibilidad de escoger los hace sentir que son tenidos en cuenta, pero que también los demás tienen derechos.

ü Démosle ejemplos de compartir, pero no lo presionemos a prestar sus juguetes si no lo desea. Se trata de fomentar, no de obligar.

ü Enséñele a compartir dulces, golosinas y juguetes con otros niños, pídale que convide a otros niños.

ü Refuerce verbalmente todos los actos de generosidad.

ü Igualmente, es importante hacerle notar al niño los pequeños actos de generosidad de los otros niños.

ü Leerlo cuentos o contarle historias que destaquen el comportamiento generoso también es una herramienta para ayudarle a superar la etapa del egocentrismo.

Maryluz Camargo L

Psicóloga

 
PAUTAS PARA EL MANEJO DE LAS PATALETAS

ü Teniendo en cuenta la edad cronológica de los niños y comportamientos propios de la edad les sugiero muy respetuosamente tener en cuenta las siguientes pautas para el manejo adecuado de algunas conductas como son las pataletas o berrinches:

Leer más...
 
MANEJO DE LAS PATALETAS

Si su hijo se está portando mal y quiere frenar y cortar de raíz ese mal comportamiento, debe sacarlo de esa situación durante un lapso de tiempo determinado.

Este es un método no violento muy eficaz para cambiar la conducta de su niño. He aquí algunas recomendaciones para que apliques esta técnica con éxito.

Como primer paso debe aprender qué es exactamente un tiempo de castigo o descanso.

 

Esto no es en realidad un castigo, sino que constituye una ocasión para que su hijo esté a solas consigo mismo, aprenda a tolerar su frustración y, finalmente, se calme y cambie su comportamiento. Por lo tanto lo básico es que haga que él esté solo y lo más tranquilo posible por unos momentos. Durante este tiempo de castigo no debe prestarle ninguna clase de atención ya que esto sólo contribuiría a reforzar su mala conducta. Una gran cosa de estos tiempos de descanso es que usted no se altere, ni grite, ni use ninguna clase de método violento, cosa que en sí misma sería perjudicial porque valida ante el niño este tipo de comportamiento que es precisamente lo que se quiere evitar.
Leer más...
 
¿Esta cumpliendo la familia su función de ser la primera formadora de los niños?

  Hoy en día en medio de la crisis e inversión de valores existente, aquella premisa que reza que la familia es la primera escuela también se encuentra un tanto distorsionada  debido a que  lo que antes era complemento hoy es prioridad y viceversa.

Leer más...
 
Opciones alimenticias saludables, ricas y variadas para la lonchera de los niños

Después de unas largas vacaciones, vuelven las rutinas de estudio, trabajo y, particularmente, de alimentación balanceada y en horarios adecuados.

Leer más...
 
Jardin Infanti el Prado, Barranquilla